¿Giro inesperado o estrategia diplomática? Por qué el senador republicano Bernie Moreno ve probable sacar a Petro de la Lista OFAC
Por: Redacción Agudo Opina | Publicado: Junio 2026
El escenario político entre Bogotá y Washington acaba de sufrir un sismo de alta intensidad que pocos vieron venir. En un giro que ha dejado a más de un analista con la boca abierta, el senador estadounidense de origen colombiano, Bernie Moreno, ha lanzado una declaración que cambia por completo el tablero de juego: la salida del presidente Gustavo Petro, su familia y su entorno de la temida lista de la OFAC no solo es posible, sino que es "probable"[cite: 1].
Para entender la magnitud de esta noticia, hay que hacer memoria. Moreno no es un espectador cualquiera en este drama; durante el último año, fue una de las voces republicanas más beligerantes y firmes a la hora de respaldar las sanciones financieras desde Washington[cite: 1]. Que sea él quien hoy flexibilice el discurso no es un detalle menor; es una señal política de primer orden que redefine el rumbo de las relaciones bilaterales[cite: 1].
De la confrontación al pragmatismo bilateral
En una entrevista concedida a la cadena radial Caracol Radio, el congresista norteamericano matizó lo que antes parecía una sentencia inamovible[cite: 1]. Según explicó Moreno, las próximas cinco o seis semanas serán determinantes para el futuro diplomático del mandatario colombiano, pues el desenlace final dependerá estrictamente de cómo evolucionen las investigaciones en curso[cite: 1]. Sin embargo, su optimismo fue evidente al asegurar de manera pública que las cosas "están yendo muy bien"[cite: 1].
Pero más allá del componente estrictamente judicial, lo que verdaderamente sacudió las redes sociales y los pasillos del Congreso en Colombia fue el drástico cambio en el tono humano y político del senador. Moreno llegó a afirmar textualmente que "el presidente Petro quiere mucho a Colombia y quiere mucho al pueblo de Colombia"[cite: 1]. Este lenguaje de reconocimiento sepulta, al menos temporalmente, la retórica de confrontación total y aislamiento que caracterizó el debate en Washington durante el último año[cite: 1].
¿Qué es la lista OFAC?
Administrada directamente por la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos, esta herramienta impone severas restricciones económicas y el congelamiento de activos a personas o entidades bajo sospecha de afectar la seguridad nacional o los intereses exteriores de EE. UU[cite: 1]. En Colombia se le conoce históricamente como la 'Lista Clinton'[cite: 1].
Las tres razones detrás de este inesperado viraje
¿Por qué cambiar de postura justo ahora, cuando la presión parecía estar en su punto máximo? Analistas internacionales sugieren tres factores clave que explican este movimiento estratégico en la alta diplomacia[cite: 1]:
- Pragmatismo institucional: La relación histórica entre Estados Unidos y Colombia debe sobrevivir a los gobernantes de turno[cite: 1]. Mantener bloqueados los canales financieros de la cabeza del Estado colombiano generaba un desgaste institucional insostenible para la cooperación mutua en temas críticos como la seguridad y el control migratorio[cite: 1].
- Resultados de las revisiones técnicas: Las palabras de Moreno sugieren que los equipos de defensa y las revisiones internas de las agencias en Washington han arrojado elementos técnicos favorables, permitiendo reevaluar el caso bajo una óptica estrictamente jurídica y con menos pasiones ideológicas[cite: 1].
- Estabilidad en la política exterior: En un año marcado por transiciones políticas y fuertes tensiones globales, Washington prefiere consolidar puentes estables en América Latina en lugar de sostener frentes de conflicto abiertos con sus aliados estratégicos tradicionales[cite: 1].
Lo que está en juego: El impacto político y geopolítico
Aunque todavía no existe un pronunciamiento o comunicado oficial por parte del Departamento del Tesoro o de la Casa Blanca, el enorme peso político de Bernie Moreno actúa como un termómetro infalible de lo que se está cocinando a puerta cerrada en los sectores de poder estadounidenses[cite: 1]. Por primera vez desde que se implementaron las sanciones, una de las figuras políticas que más férreamente las defendió reconoce públicamente la probabilidad de un cambio de rumbo[cite: 1].
Para el gobierno de Gustavo Petro, una eventual exclusión de la lista OFAC no sería simplemente un alivio financiero o un trámite administrativo más; significaría una monumental victoria política y diplomática[cite: 1]. Esta decisión desarmaría por completo el relato de sus sectores de oposición más radicales y validaría la postura del Ejecutivo de que las medidas iniciales carecían de un sustento definitivo a largo plazo[cite: 1]. Las próximas semanas serán cruciales para confirmar si este anuncio es el preámbulo de una reconciliación diplomática definitiva o si el panorama guarda un último as bajo la manga[cite: 1].

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